Tengo fibromialgia, y ahora?

fibromialgia

Es un bajón que te diagnostiquen, pero arriba que hay forma de sobrellevarla!

La fibromialgia, conocida como la enfermedad invisible, es un trastorno reumatológico (no psiquiátrico) que se caracterizapor el dolor generalizado crónico y por la fatiga (cansancio). Las personas que la sufren, poseen puntos hipersensibles en el cuerpo tales como la espalda, el cuello, los hombros o las piernas que, al ser presionados, duelen.
Las causas de este trastorno son desconocidas, lo que sí se sabe es que hay factores relacionados como haber vivenciado acontecimientos traumáticos o estresantes, antecedentes de maltrato infantil e inclusive enfermedades previas.
En general afecta a las mujeres en edad madura, a partir de los 30 años y, ocasionalmente a hombres y niños.

Sus síntomas son:

  • Agotamiento
  • Disminución del rendimiento intelectual
  • Falta de memoria y dificultad para concentrarse
  • Sensación de haber perdido agilidad
  • Dolor de espalda,cervical, muscular, de cintura y piernas
  • Sensación de ardor o quemazón y adormecimiento en extremidades
  • Dolor de cabeza, en la sien, tensión en la frente
  • Rigidez malestar al levantarse a la mañana
  • Alteraciones del sueño: insomnio, sueño no reparador
  • Síndrome de vejiga irritable: ganas de orinar frecuentemente
  • Síndrome térmico: demasiado frío o calor

El estado de dolor y cansancio, puede traer asociado ansiedad o depresión. La ansiedad es la respuesta que el cuerpo brinda a situaciones problemáticas pero en la fibromialgia se extiende a cualquier situación. La depresión hace que se valore todo en forma negativa y que se pierda la capacidad de lucha, de este modo el paciente con fibromialgia, se encuentra en un círculo vicioso en el cual el dolor se enfatiza.
El tratamiento de la fibromialgia incluye la visita al médico y los fármacos pertinentes, sesiones de psicoterapia y hacer actividad física.

Hay tips aplicables para sentirse mejor y evitar frustraciones:

1. Conocé tu dolor: aceptá la limitación y evaluá tu dolor en el tiempo, equilibrando los esfuerzos y administrando la energía. De esta manera sabes cuando parar y de cuánta fuerza dispones para no excederte.
2. Controlá tus tiempos, poniéndote objetivos accesibles que puedas manejar y cumplir. Valorá los logros diarios sin mirar lo que no llegaste a realizar, evitá la autoexigencia y el ánimo perfeccionista.
3. Controlá la tensión que podes sobrellevar, no exageres. Lo mejor para esto es hacer ejercicio físico y relajarte corporal y mentalmente. La vida no debe girar en torno al dolor, hay que buscar dispersión y distracción.
4. Cuidá las posturas corporales, hay que tener especial atención al agacharse, levantar peso, levantarse de la cama o planchar.
5. Observá tus pensamientos: generar pensamientos positivos, ser tolerante con uno mísmo y los demás además, mantené tu autoestima saludable.
6. Conocé tus emociones, expresalas sin exabruptos.
7. Comunicate de manera clara, dando información concisa, sin quejas, acusaciones o resentimientos.

Y especialmente, pedí ayuda cuando la necesites; nada mejor que tener una red de contención: tus familiares, tus amigos, tus vínculos afectivos!