Y sí, las mentiras se detectan!

mentir
Me vas a decir que nunca mentiste? mentira chiquita?? Cuántas veces obviaste algo para evitar un problema?
Todos alguna vez mentimos, algunos con intención, otros con la idea de cubrir el dolor. De todas formas, por más que se intente “relatar” la realidad, el cuerpo no miente y, el más mínimo movimiento, puede demostrar incongruencias entre lo que se dice y lo que se piensa o siente realmente.
Las microexpresiones te delatan, no intentes controlarlas porque son movimientos involuntarios e inconscientes de los músculos faciales; duran hasta 2 segundos como máxino y no pueden dominarse.
Te mienten?
Observa con atención, hay indicios!
1. Cuando las personas mienten, tienen miedo de ser descubiertas; es así, que se activa la hormona del estrés, la adrenalina, con lo cual se producen cambios fisiológicos tales como la aceleración del ritmo cardíaco y la respiración, sequedad bucal, falta de contacto visual o mayor inquietud entre otras.
2. La sudoración en la frente es otro indicio, en este caso la persona que miente se siente amenazada, acusada y nerviosa debido a la sensación de peligro. Bajo esta presión no podrá hablar con coherencia y “meten la pata”.
3. Justificarse innecesariamente puede mostrar que se miente; denota nervios o culpa. Hablar demás ayuda a cometer errores en la mentira y que otros mediante sus preguntas  puedan detectarlas.
4. Bajar la voz y tragar saliva es el típico indicio de mentir o inventar; al hacerlo disminuye el volumen y el tono de la voz hasta un 50%. Tragar saliva es una necesidad consciente cuando se miente o se está nervioso.
5. Repetir la pregunta es muy común, para tomar tiempo y seguir construyendo un relato.
6. Cuando una persona mira hacia la derecha está construyendo la historia, creando imágenes y sonidos, en cambio, cuando mira hacia la izquierda está recordando esa historia.
7. Las manos y los ojos, se mueven menos cuando las personas mienten.
8. Los mentirosos evitan un postura de frente para hablar, más bien giran un poco hacia un costado, además tienden a cruzar brazos y piernas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Exclusivamente mí@

celos

“Si está celos@, es porque me ama”.

Nada más lejos de eso! Despertate!

Frente a “celos normales”, si puede decirse así, una persona prefiere que su pareja este sólo con ella; ahora, cuando de “celos patológicos” se trata, la persona exige que sólo este con ella y que no se implique emocionalmente con otras.

En general, los hombres celosos se violentan, manifiestan ira y agresión, en cambio, las mujeres, sienten tristeza, culpa y depresión (en qué falle?, qué hice de malo?).

Los celos no son buenos amigos, generan dolor y destruyen los vínculos afectivos. Las personas que los sufren son desconfiadas, sospechan de modo continuo, vigilan y viven atormentadas pensando en que el “ser amado” (mal amado) les está siendo infiel.

Los celosos se muestran obsesivos, controladores y posesivos, buscan pruebas que avalen sus ideas y niegan los argumentos coherentes que la pareja pueda ofrecerles: toman al ser amado como un objeto de su propiedad.

Los celos patológicos, se detectan por la intensidad de las reacciones emocionales y el sufrimiento al que conllevan, justamente porque interfieren en la vida cotidiana. La sensación de humillación, frustración y fracaso crea un estado irritable y lábil que puede terminar en actos de violencia, falta de control y agresiones tanto a sí mismo como al ser amado.

Lamentablemente, son pocas las veces que consultan por sí solos, habitualmente, los manda la pareja y si no, continúan viviendo en un infierno de creencias irracionales.

Todo esto es descartado cuando los celos tienen que ver con tener indicios precisos de la infidelidad que ha roto el pacto previo de la pareja. En ese caso, no queda más que procesar la situación. Y de los celos patológicos, sólo se sale con ayuda profesional.