A decir que sí, sin miedo!

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¿Cuántas veces quisiste algo y por temor o vergüenza perdiste la oportunidad? Decirle que sí a tus deseos es respetarte y actuar dignamente.

Si bien en algunas ocasiones puede ser orgullo o egoísmo, autoafirmarse es un signo de salud mental, una señal de que se puede actuar con seguridad y firmeza sin agredir ni imponer nada. Expresar lo que se desea, siente o piensa es saludable, es necesario en un mundo avasallante y hasta violento para no desaparecer en las creencias ajenas con tal de encajar.

No se trata de decir que sí para complacer o de modo sumiso, ni de luchar contra personas que se creen que nadie puede decirles nada; hay que evitar los extremos.

Desarrollamos nuestra autoestima con la exacta combinación de estímulos y experiencias a lo largo de la vida. En cada etapa, vivimos situaciones complejas que ponen a prueba nuestras habilidades y capacidad de adaptación; si no nos fortalecemos, nos desgastamos buscando aprobación.

Con necesidad de agradar lo único que logramos es quedar encerrados en el temor y en la indecisión, hundiendo deseos por miedo a ser rechazados; en definitiva, perdemos voz y nos desvanecemos.

Decir sí sin miedo es respetar nuestras ambiciones, es disfrutar, es dignidad y es una necesidad vital!